"SPEED DATING" PROFESIONAL. MI ESTRATEGIA.
⏱️ DOS MINUTOS PARA TRIUNFAR.
El haber llegado hasta ahí ya me hace estar satisfecho.
No estoy nervioso.Pienso disfrutar del evento.
He llegado puntual.
Toman nota de mis datos y me dan un número. Esperamos con un café en la mano. Nos hacen pasar a una sala. Hay cinco personas sentadas. Enfrente, tres representantes de Barcelona Activa preparan la presentación; delante un micro en un atril, detrás una gran pantalla.
Presentan la reunión.
Nos tranquilizan con una frase clave:
"Si estáis aquí, tenéis posibilidades. Ya hemos cribado vuestros currículums".
Primero hablarán las empresas. Presentarán sus proyectos y anunciarán qué buscan exactamente de nosotros.
Pequeña pausa. Briefing.
Salimos de la sala.
🍀La suerte empieza a rodar.
Oteando el terreno de juego.
En el vestíbulo hay más de cien personas esperando. En una mesa, bajo el logo de cada empresa, irán llamando por orden, a la vista el número que está en la entrevista.
Entraremos de nuevo a la sala para una entrevista personalizada de tan solo dos minutos cara a cara con el responsable.
Mientras tomo café, analizo la situación.
Para mi puesto calculo que somos ocho candidatos.
Detecto a tres perfiles de competencia directa. Una persona que no transmite buena vibra, otra vestida de forma demasiado informal y un tercero que lleva ocho números para distintas empresas a ver si suena la flauta.
Aprendiz de mucho, maestro de nada, dicen. No les veo el perfil. Creo que tengo posibilidades, aunque también veo a un arquitecto joven.
Tengo que dar lo máximo en el mínimo tiempo. ¿Cómo lo hago?
💡 La estrategia exprés
Me he fijado en que la directora de la empresa que me interesa tiene acento francés. Mientras espero mi turno, saco el móvil e investigo a fondo. Entro en su web, estudio sus últimos proyectos y asimilo sus valores.
¡Perfecto! Ya sé cómo alinear mis valores de acompañar al cliente de principio a fin con los suyos. Y decido jugar una carta arriesgada para tocar la fibra emocional nada más entrar
:— "Oh là là, bonjour..."
El personal me llama por mi nombre. Avanzo. Me acompañan a la mesa y me presentan a Joëlle, la directora.
🎭 La "performance" de los 120 segundos
Llevo la lección aprendida.
Espalda erguida, cejas arriba, ligera sonrisa. Brazos seguros y mirada directa pero no agresiva. Le doy la mano con firmeza, sonrío y suelto mi saludo en francés.
Estudio su reacción al instante. ¡Ha funcionado!
He conectado con su parte emocional: sonríe y le brillan los ojos.
Me pregunta. Tengo un minuto y le suelto mi speech, improvisado pero muy estudiado.
Menos es más.
Estoy satisfecho. Entonces me pide el currículum. No lo llevo.
👉 Una salida diferencial
Me disculpo de forma educada apelando al tema climático y al ahorro de papel.
Le propongo algo mejor:
"Si no le importa, deme su correo y se lo envío directamente".
Era mi estrategia. No quería ser solo un folio más apilado bajo otros cincuenta folios en su mesa.
Enviarle un correo personalizado a la directora es el elemento diferencial. Además, ya tengo su contacto profesional directo.
Al llegar a casa, cierro el círculo.
Le envío el correo agradeciendo su tiempo, manifestando mis ganas de entrar en su equipo y enlazando mi perfil de LinkedIn con mis reseñas y el currículum adjunto.
Ya está hecho.
¿Podía haber hecho más?
No lo sé.
Ahora toca lidiar con la incertidumbre de la espera. Siempre la misma espera
Siempre la misma incertidumbre.
🚀 Alea iacta est.

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