UNA GUIA DE MIERDA.
Dicen que hay días tontos, y tontos todos los días. No me entra en la cabeza el supremo nivel de lerdez adquirido, para tener las santisísimas narices de leer corregir editar y publicar semejante esperpento. Es que no me lo puedo creer. Hay días en los que uno piensa que ya lo ha visto todo. Y luego aparece esto: una guía —sí, una guía— explicando cómo hacer tus necesidades en la naturaleza. Respira. Déjalo entrar. Siente el nivel. Y que nivel, Maribel. Porque al parecer hemos llegado a un punto de la historia en el que un adulto necesita instrucciones para algo que un zorro, un jabalí, un perro o un niño de tres años resuelven sin tutoriales, sin infografías y sin un paso a paso con dibujitos. La humanidad, versión beta permanente. El problema no es la guía. Es lo que revela. Que alguien la escriba ya es triste. Pero que alguien la necesite… eso ya es arqueología social. Vivimos en una época donde respirar requiere un curso, caminar necesita un tutorial, p...