Entradas

AZUL.

Imagen
Las trompetas del futuro anuncian el fin de la temporada estival.   Me encuentro quemando los últimos rescoldos.  En un día precioso, sin ninguna nube ni brisa, yazco tumbado inerte cual lagarto ocelado sobre la roca, encima de un colchón hinchable amarillo pollo de los chinos de apenas 5 € que soporta mi peso adecuadamente.  Mecido por las escasas embestidas del agua del pantano. La cabeza protegida con un bob de camuflaje y mis ojos con gafas de sol y cuerda de goma antivuelco de color naranja.  Panza arriba, me dejo llevar por las ondas de la superficie.  El bañador húmedo y los Crocs grises completan mi uniforme agostero.  La paz es sublime.  Los brazos a ambos lados del hinchable hacen de remos inamovibles con mis manos sintiendo el roce del agua.  Tan bien me siento que pierdo la noción del tiempo. No sé si pasan escasos segundos o alguna decena de minutos, hasta que el excesivo calor en mi pecho hace que despierte del sopor.  Entonces...

CUANDO LOS CIPRESES HABLAN.

Imagen
  Hay árboles que forman parte del paisaje y otros que guardan historias.  El ciprés también pertenece a este segundo grupo. Su madera fue muy apreciada desde la Antigüedad por su extraordinaria resistencia a la humedad, los insectos y los hongos.  Gracias a esas cualidades se utilizó para construir barcos, viviendas y todo tipo de estructuras destinadas a durar. Pero el ciprés nunca fue solo un árbol útil.  Su figura esbelta y vertical acabó cargándose de simbolismo. Un símbolo entre la tierra y el cielo Por su silueta alargada, el ciprés comenzó a plantarse junto a iglesias y monasterios.  Su presencia evocaba la paz, la espiritualidad y la esperanza en la resurrección. Ya en época romana también era habitual encontrarlo en las villas.  Su imponente porte servía para anunciar la llegada a un lugar habitado. Un ciprés en el patio era una forma discreta de decir al viajero que allí sería bien recibido. Con el paso de los siglos, aquel árbol terminó convirti...

LA MEMORIA ANTES DE LA MEMORIA.

Imagen
  Hipnosis,regresión temas curiosos que llaman la atención. Aunque sobre estos, muchos escépticos atribuyen a confabulaciones de la mente en este estado sensible para crear recuerdos que se sienten reales. Pero últimamente he descubierto algo relacionado con el tema, que me ha sorprendido todavía más. En EEUU existe un departamento que estudia casos de niños que afirman haber vivido vidas pasadas. División de Estudios Perceptuales (DOPS) de la School of Medicine de la Universidad de Virginia. Se fundó en 1967 y aún funciona. Prestigiosos psicólogos psiquiatras y médicos analizan los casos y estudian sus conclusiones. De más de 2500 casos analizados más de 400 se consideran comprobados.  Ellos los denominan casos de reencarnación resueltos. Hay que tener en cuenta que muchos no llegan a estudiarse, porque no se habla por vergüenza, por lo que es probable que sean muchísimos más. Los casos suelen darse por muerte violenta, y en más del 30% de los estudiados, existen marcas en e...

ECLIPSE

Imagen
CASUALIDAD : Combinación de hechos o cosas que pasan sin que nadie los pueda planear, evitar o prever. Hay casualidades tan bestias que sorprenden. Una roca suspendida en el vacío es capaz de esconder una estrella que contiene el 99,8 % de la masa de todo nuestro sistema solar.  No porque sea enorme, sino porque el Sol está exactamente lo bastante lejos y la Luna exactamente lo bastante cerca.  Dos distancias distintas que, por un instante, dibujan la misma silueta en nuestro cielo. Durante unos minutos, el gigante desaparece. Y nosotros levantamos la vista para contemplarlo. Lo curioso es que esa imagen tiene fecha de caducidad.  La Luna se aleja de la Tierra unos centímetros cada año.  Tan despacio que nadie lo siente, pero lo suficiente para que, dentro de cientos de millones de años, los eclipses totales dejen de existir. Hemos llegado tarde para contemplar el nacimiento del universo. Llegaremos demasiado pronto para ver morir al Sol. Pero hemos coincidido en ese...

CONEXIÓN PURA.

Imagen
Hay momentos que no se buscan.  Te encuentran. La canícula apretaba con fuerza. Caminar por aquel sendero polvoriento, con más de cuarenta grados encima, era casi un castigo. Pero al final del camino esperaba un premio que compensaba el esfuerzo. Una visera de calizas embalsaba agua fresca en una poza turquesa, alimentada por una cascada ruidosa que parecía centrifugar hasta los malos pensamientos. Después de más de media hora tragando polvo, sumergirse allí era como entrar en la mejor lavadora natural del mundo. Al llegar, vi que no estaría solo. Dos chicas disfrutaban del lugar, sentadas en la terraza de piedra que bordeaba la poza. Les saludé, dejé la mochila y me quité la camiseta, listo para el chapuzón que llevaba imaginando desde hacía rato. Pero no éramos tres. Frente a mí, inmóvil, había un border collie que no me quitaba ojo desde que aparecí. Tenía las patas delanteras estiradas y la cabeza fija en mis movimientos. Ese gesto lo conocía bien:  Rex hacía lo mismo cuan...

EL AGUA NO TIENE IDIOMA

Imagen
Mediodía. Salí a andar. A ninguna parte. Sin rumbo. Por la carretera local, vacía, con ese silencio que parece tener solo el eco de tus pensamientos. Subía hacia la cima, sin más propósito que mirar el paisaje y sentir la brisa en el rostro. El calor empezaba a apretar, así que me quité la camiseta e improvisé un turbante con ella para proteger mi testa de los rayos hirvientes. En una curva oí que tras de mi se acercaban unas motos. Al pasar, levanté el brazo y les hice la V. Me devolvieron el saludo y los bocinazos de complicidad. Seguí subiendo. Al lado del arcén me llamó la atención un brillo parpadeante.  Comprobé que era un mechero en medio de un campo recién segado.  El escenario perfecto para el inicio de un incendio. Lo cogí y aunque estaba golpeado, seguía lleno de gas y funcionando. Con esas temperaturas era fácil que pudiera explotar y provocar una catástrofe. Me lo llevé. En un claro, antes de llegar arriba, vi a lo lejos una camper parada. Puertas abiertas, una me...

ANTI ¿QUÉ?

Imagen
El otro día hablábamos con unos amigos sobre los “anti”. Ese curioso prefijo que significa opuesto o contrario. Y sí, algunos tienen sentido.  Las cremas antiarrugas, por ejemplo: no detienen nada, pero quizá le ponen un freno suave al paso del tiempo.  No ganan la guerra, pero al menos retrasan la derrota.  Ahí el nombre encaja. Pero luego están los otros “anti”, los que te hacen pensar si quien los definió estaba de resaca. Los antidisturbios no evitan disturbios. Solo los disuelven a base de ostias, como quien intenta arreglar un electrodoméstico a golpes. Los antidepresivos no evitan la depresión. La maquillan, la amortiguan, la ponen en modo silencioso.  No es un “anti”, es un “a ver si lo llevas mejor”. El antivuelco no evita que vuelques. Solo intenta que, si pasa, y acabas dando más vueltas que una croqueta mal hecha, quede algo de rebozado y no solo el puré.. Y los antipinchazos… Llevarlos encima no te libra del reventón.  Como mucho, te ayuda a reparar...