EL FINAL DEL VERANO.
El verano se acaba. Relax. Paisajes. Ríos, playas, piscinas. Piscinas. Esa agua impoluta. Meciéndose en ese alicatado de gresite azul Con el sonido de la bomba funcionando. Una llamada a refrescarse ante el tedioso calor estival . Y ese familiar olor a cloro. Que a veces marea. Y piensas: que bien! A mayor olor, más desinfección. Pues no Me temo que no amigo Resulta que por muy limpia que esté la persona, deja una serie de "restos" minúsculos que se diluyen en el agua. Y si esa cantidad se multiplica por X, pues haz números. "Eso" es lo que produce microorganismos nocivos. El cloro se usa para intentar eliminarlos. Pero no acaba ahí todo El cloro no debería casi ni oler. Todos nos hemos sumergido en sopas excesivamente cloradas. Sales del agua y te pican más los ojos que los pimientos de Padrón. Y ese olor casi te quema las fosas nasales. Todos esos "tropezones" aderezados con orines, sudores, salivas, flemas, cremas solares, reductoras, co...