LUZ EN LA OSCURIDAD.
. Hacía más de diez años que no subíamos. Can Gordei. La Bisbal del Penedès. Un lugar que antes tenía vida: fines de semana, barbacoas improvisadas, niños corriendo, el viejo Nissan Patrol seis cilindros junto al módulo. Esa sensación tan simple y tan poderosa de “ya hemos llegado”. Después llegaron los problemas de salud. Después, la vida. Y al final… la muerte de Marco. Mi amiga no quería volver. Demasiados recuerdos. Demasiada ansiedad. Pero el terreno seguía allí, pagando gastos, generando problemas… y alimentando rumores. Rumores de okupas. De un yonqui. De enganches ilegales de luz. De peleas. De alguien viviendo dentro del módulo. Si algo grave ocurría allí dentro, la responsabilidad era suya. Así que ayer la convencimos. Fuimos los tres. Y lo que encontramos parecía el escenario abandonado de algo mucho peor que un simple...