LA PERSIANA.

 

Una historia de batalla doméstica, dedos destrozados y humor negro. La épica de lo cotidiano en su máxima expresión.

Creí que cambiar una lama sería cosa de cinco minutos.

Error.

Levanto la persiana.

Chas.Una lama rota.

Bah. 

¿Qué es una lama para alguien con mis legendarias capacidades bricomaníacas?

Spoiler: todo.

Desmontar la ventana me trinchó los dedos. Buen presagio.

Saco la tapa. Clavos oxidados, tornillos sin cabeza, herramientas inútiles. Mis manos cada vez menos funcionales.

Dentro: horror. No un eje moderno de aluminio… un mástil de madera digno de un galeón del siglo XVII.

Corto tirantes, desmonto topes, saco lamas, monto lamas.

La persiana entra. Sale. Se tuerce. Se rebela.

Yo también.

Subo a la escalera. Bajo. Subo. Bajo.

Martillazos: tres a la madera, dos a mis dedos.

Mis manos parecen chorizos de Cantimpalo con trauma emocional.

Cambio de estrategia: tornillos.

Error número dos. Se redondean. Se quedan atascados. Inamovibles.

Solución: cortarle la cabeza y enterrarlos vivos en la madera.

Empiezo a sospechar que la persiana quiere venganza.

Consigo montar todo.

Tiro de la cuerda. Nada.

No la había enrollado arriba. Desmonto otra vez.

Dos días después, con la mano hinchada, la paciencia destruida y la dignidad en coma, descubro la verdad:

Las lamas parecen iguales, pero algunas estaban al revés.

Ese era el demonio. Ese era mi error.

Desmonto lama por lama. Las coloco correctamente. Vuelvo a montar todo.

Tiro de la cuerda. La persiana sube.

Lloro.

No de alegría. De alivio existencial.

Cierro la tapa. Coloco el estor. Y mando la puta persiana a tomar por culo.

Me cago en los persas y en su demoniaco invento.

Moraleja: Admira al profesional. Lo barato sale caro. 

Y lo épico… duele.


#BitácorasDelAlma 

#ÉpicaCotidiana 

#RelatoUrbano 

#HumorNegro 

#NarrativaViva



Comentarios

Entradas populares de este blog

EL MALANDRÁN. UN MAVERICK MURCIANO.

PREGUNTAS AL MAESTRO ARMERO.

PARECÍAS UN ZORRITO.